La obra nueva en Palau de Plegamans que presentamos aquí comienza con un solar en blanco y una pregunta: ¿qué es lo mejor que puede ocurrir en este lugar? Hemos iniciado el desarrollo de doce viviendas adosadas en este municipio del Vallès Occidental, un proyecto que nos permite trabajar la arquitectura residencial desde el origen, con total libertad de criterio y con toda la responsabilidad que eso implica.
Compartimos aquí el punto de partida —el solar tal como está hoy— y el resultado del trabajo de proyecto: cómo será este conjunto cuando esté construido y por qué hemos tomado cada una de las decisiones que lo definen.
Proyectar un conjunto de viviendas adosadas exige resolver una tensión que no siempre es fácil: que cada casa funcione de forma autónoma y al mismo tiempo que el conjunto tenga coherencia y genere un entorno agradable. Esa ha sido nuestra premisa desde el inicio. Las doce viviendas tienen superficies construidas de alrededor de 200 m², con superficies útiles de vivienda de aproximadamente 110 m², a las que se suma el garaje en planta soterrada. Cada unidad dispone de jardín propio, con dimensiones que varían según la posición en el conjunto: las viviendas de los extremos cuentan con parcelas más amplias que en algunos casos superan los 220 m².
El programa interior contempla tres o cuatro habitaciones según las necesidades de cada propietario, con una habitación suite en todos los casos. La distribución se ha organizado para que la planta baja tenga una relación directa y fluida con el jardín, mientras que la planta superior concentra la zona de descanso con la privacidad que necesita.
Uno de los aspectos que más nos ha preocupado en el diseño de este conjunto es la relación entre la vivienda y su espacio exterior. Todas las casas tienen jardín privado, con zonas de acceso y jardín posterior que permiten disfrutar del exterior con total privacidad respecto a los vecinos. La piscina se incorpora como elemento opcional según el requerimiento de cada propietario, integrada en el jardín de forma que no ocupa espacio a costa de las zonas ajardinadas sino que forma parte del conjunto.
En Contemporánea entendemos que el jardín no es un añadido, es una estancia más. Por eso la arquitectura de las viviendas está pensada para que interior y exterior se lean como un continuo: las carpinterías de gran formato, la relación de niveles entre la planta baja y el jardín, y la orientación de los espacios de vida refuerzan esa conexión.
El proyecto responde a los requisitos del Codi Tècnic de l’Edificació y del Decret d’Ecoeficiència de Catalunya, pero el objetivo no era cumplir la norma: era construir bien. La climatización se resuelve mediante aerotermia, un sistema que produce calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria con un consumo eléctrico muy reducido y sin dependencia del gas. La envolvente está diseñada para minimizar la demanda energética del edificio y el conjunto aspira a la calificación energética A.
La fachada combina acabados minerales con elementos de madera tecnológica, una paleta contenida que dialoga con el entorno y que está pensada para envejecer bien con el mínimo mantenimiento. En el interior, los espacios se resuelven con pavimentos de gran formato, cocinas con encimeras de silestone y baños con porcelánico de gran formato: materiales elegidos por su durabilidad, su facilidad de mantenimiento y su coherencia estética con el conjunto.
Seguiremos actualizando este espacio con el avance del proyecto. La fase de obra es donde la arquitectura deja de ser papel y se convierte en realidad, y nos gusta documentarla y compartirla.
Si tienes en mente un proyecto de obra nueva en Palau de Plegamans, en el Vallès Occidental o en cualquier municipio del área metropolitana de Barcelona, en Contemporánea estaremos encantados de escucharte.